Gruñidos en el cine
Lo último en Hollywood: cine con prólogo y comentarios. Una nueva vida para las malas películas
El silencio es oro. Y en el cine, más. Apaga el móvil, haber pensado en abrir ese ruidoso paquete de caramelos antes y los comentarios de cine fórum los dejas para el final ¿no? Así funciona la etiqueta del cinéfilo. Pues parece que no. Porque desde Los Ángeles, meca del cine, cada vez son más comunes las proyecciones con comentarios y hasta comentaristas que se hacen oír y te hacen reír sin importar cuan dramática sea la historia. Hablo de proyecciones donde la película no es más que el vehículo para las gracias y los gruñidos que genera entre el público. El mejor ejemplo, el ciclo que el monologuista Doug Benson ha organizado en el Silent Movie Theatre (que ironía) y que bajo el nombre de Movie Interruption invita semanalmente a humoristas a que ridiculicen la cinta mientras se proyecta.
Eso es lo que han hecho en sucesivos pases Zach Galifianakis, Jason Segel, Ed Helms o Sarah Silverman con películas como Imparable, el último X-Men o el fallido John Carter (al que por cierto Ovedito nuestro oso cinéfilo acudió a la premiere en las áridas tierras de Arizona).
Lo más gracioso es que mientras que esta última peli fue un total fracaso en la taquilla, su versión comentada atrae llenos totales a una sala de normal dedicada a proyectar películas mudas de los principios del cinematógrafo. Este ciclo no es el único de una moda que se va expandiendo. En Austin un grupo cómico llamado Master Pankake Theatre http://www.facebook.com/masterpancaketheaterse
ríe de Top Gun, Point Break o del mismísimo Titanic. Lo mismo ocurre en Atlanta o en Nueva York y empiezan a surgir salas que ofrecen lo que llaman sesiones “Heckle Vision”, más populares que las de 3D o IMAX además de más baratas, donde la audiencia puede “textear” a la vez que ve la película y sus comentarios saldrán en “pop ups” en la pantalla.
Lo gracioso de todo esto es que las peores películas hacen la mejor programación. También influye un poco el género porque quieras que no los filmes de horror y de acción son más dados a jocosos comentarios mientras que es difícil hacerse el gracioso, o el grosero, con algo como Transformers, no porque no se lo merezca sino porque no se te oirá nada.
No me gusta que el cine sea como una Biblioteca Pública, en la que por estornudar todo el mundo te mira con cara de odio. Está bien que en un cine se pueda hablar, opinar, en resumen interactuar con la película y no ser un mero espectador pasivo.
Por supuesto eso no quita para que sigan existiendo los cines de siempre donde no se puede hablar.
Raimundo Hollywood está de regreso. Nadie como él para encontrar la mejor gamba que una premiere de Hollywood puede ofrecer y meterse en el mundillo de las celebrities para desvelar todo lo que un periodista serio no puede contar.
Sobre el autorNo fue el periodismo lo que le trajo a Hollywood pero ahí está, en todo sarao que se precie, Su sueño, encontrar el canapé perfecto y codearse con los ricos y famosos a ver si se pega algo. Si además le dan buenas películas eso ya sería de película. Y mantener bien alto el espíritu de Lo Que Yo Te Diga que le dio esa primera oportunidad de vestirse de luces. O al menos bajo las luces de Hollywood. Si acaso esperas una crónica seria y sesuda de la industria, este no es tu blog aunque en el fondo Raimundo Hollywood es más serio de lo que parece.













