Uno de los mayores éxitos de los videojuegos iba a ser adaptado por uno de los directores con más éxitos de los últimos tiempos, Peter Jackson, ejerciendo como productor y cediendo los mandos a Neil Blomkamp, responsable de los spots de imagen real de Halo. Pero el proyecto hizo aguas por culpa de 200 millones de razones con forma de billetes de dólar, una cifra que los productores no querían poner en manos de un novato como Blomkamp. Probablemente se arrepintieron al ver que este realizador triunfaba en todo el mundo con su primera película, District 9.