Kiko Matamoros, por su parte, cree que la culpa es compartida por mucha gente. "No ha habido nadie que le haya puesto los pies en el suelo. No sabe aterrizar. No puede ser feliz porque su felicidad consiste, como hemos visto públicamente, en fastidiar a otras personas. Se ha convertido en esa especie de Guerrera del Antifaz, que defiende a Luis Rollán como si fuera su padre, o a Rosa Benito como si fuera su hermana… aquí todos somos compañeros y cuando tú le has dado consejos, les has apoyado… y luego ves que se tira como una serpiente a por ti porque críticas a sus amigos, te desilusionas.