
El príncipe Felipe palpita con la selección femenina de warterpolo
El Príncipe de Asturias debió de abandonar ayer Mallorca con una idea en mente: 'Que por falta de apoyo no sea'. Y no fue. Don Felipe decidió adelantar su viaje a Londres para animar a las chicas de waterpolo en su primera final olímpica y durante el histórico encuentro, en el que España consiguió en su debut olímpico la medalla de plata tras perder frente a Estados Unidos, el Heredero vibró como el mayor aficionado de todos. Animó hasta desgañitarse, celebró eufórico cada tanto y aun, con el reloj y el marcador en contra, siguió animando hasta el último momento. Al término del partido, el Príncipe de Asturias bajó a la piscina para felicitar por la plata a las chicas de la selección nacional de waterpolo con las que posó para una fotografía conmemorativa y declaró: 'Lástima porque la medalla de plata siempre es una derrota, pero la proeza que han hecho llegando a la final ni lo hubieran soñado, así que hay que estar muy contentos. Hubiera sido más bonito ganar un oro. Lo importante es que han llegado a la final'. Que nos quiten lo jugao (y lo ganao).





















