Cameron Douglas, hijo de Michael Douglas, ha sido traficante de metanfetaminas y cocaína, además de estar enganchado a la heroína. Ha sido condenado a cinco años de prisión. Su padre, Michael Douglas, ha asumido parte de la culpa por los problemas de su hijo, debido a que a veces fue un padre ausente y a que considera hereditaria la naturaleza del abuso de sustancias, señalando que varios de los miembros de su familia tuvieron ese problema en el pasado.