Sorprende el caso de Jim Carrey, la viva encarnación de la risa y el buen humor. Pero el actor tuvo que afrontar una infancia muy difícil viviendo en la pobreza, y hoy día lucha contra la depresión, la cual ha combatido tomando Prozac. Tras su separación de Jenny McCarthy, Carrey sufrió una grave recaída que le llevó a protagonizar momentos incómodos a través de la red social Twitter o en apariciones públicas.