La hija de la estrella de Hollywood Debbie Reynolds es conocida mundialmente por su papel de Princesa Leia en La Guerra de las Galaxias. Su vida privada no ha sido tan estelar, ya que Carrie sufre de depresión y trastorno bipolar. Antes de recibir un diagnóstico, Fisher combatió su enfermedad con drogas, alcohol y automedicación. Tuvo que sufrir una sobredosis a los 28 para que Carrie recapacitase y se pusiera en manos de especialistas. Hoy día Carrie Fisher es una guionista y humorista de éxito, reconocida también por muchas asociaciones de salud mental por su labor en la difusión y prevención de los trastornos bipolares.