La saga de Chucky se compone de cinco entregas que si bien no han sido grandes éxitos, se han mantenido en una cifra aceptable en cuanto a ingresos de taquilla. La entrega original, estrenada en 1988, consiguió 44 millones de dólares en todo el mundo, una cifra muy similar a la obtenida por la segunda parte, estrenada dos años después. La tercera entrega pinchó en taquilla al alcanzar a duras penas los 20 millones. Chucky permaneció dormido hasta 1998, cuando se decidió que una novia podría volver a incrementar la mala leche del muñeco. Y no solo levantó eso, sino también la taquilla, que se elevó hasta los 50 millones. Y ya con novia no podía faltar un descendiente, alguien que siguiera los pasos del malvado Chucky. En 2004 se estrena El hijo de Chucky, que hizo descender la recaudación hasta los 24 millones con un presupuesto de 12.