Ryan comenzó a estudiar Química en la universidad de Boston, pero decidió que pasar la vida en un oscuro laboratorio pidiendo subvenciones y tratando de publicar artículos no era lo suyo. Tras graduarse se licenció en genética y se mudó a Miami, donde orientó sus pasos hacia la investigación criminal. Logró trabajar en el Departamento de Policía de Miami y tuvo la oportunidad de trabajar en el equipo de Horatio. Allí está feliz porque puede utilizar sus conocimientos científicos dentro y fuera de un laboratorio. Es algo obsesivo pero su atención en los detalles le convierte en un gran investigador.