Tirar la sal (Jeffrey Coolidge/Digital Vision/Getty Images)

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Tirar la sal es sinónimo de mala suerte desde épocas ancestrales. Al parecer se debe a que Judas tiró la sal en la Última Cena justo antes de traicionar a Jesús. Pero en realidad esta superstición tiene unos orígenes más pragrmáticos: hasta hace poco la sal era muy cara, así que tirarla era un terrible desperdicio. También trae infortunio tirar la sal cuando te la ofrece tu anfitrión. Al igual que ocurre con los gatos negros, la sal también puede servir para atraer la fortuna si lanzas un pellizco de este condimento por encima de tu hombro izquierdo.