En los 90 nadie podía hacer sombra a Axl y sus Guns N Roses. El choque de egos entre Axl y Slash produjo la disolución de la banda. Y la banda regresó con el esperado Chinese Democracy, un álbum muy lejos de las obras cumbre del grupo. Axl ha sido el único miembro original que sigue adelante, pero casi nadie le toma en serio.