anet Jackson y Justin Timberlake protagonizaron uno de los escándalos más sonados en el marco del evento deportivo de la Super Bowl. Al final de su actuación el cantante le rompió la blusa a la cantante, dejando uno de sus senos al descubierto (y luciendo un llamativo piercing). La cadena que trasmitió el espectáculo tuvo que pagar una fuerte suma de dinero por mostrar escenas obscenas en un horario familiar.